El Clúster de la Industria Marítima de Cantabria (MarCA) considera que la construcción de un tanque de 1000 metros cúbicos para el suministro de Gas Natural Licuado (GNL) en el Puerto de Santander supone una “magnífica oportunidad para la industria marítima de la región”. La instalación de esta infraestructura moderniza la cartera de servicios del puerto cántabro y le convierte en un lugar de referencia para la flota marítima internacional propulsada por GNL.

“El nuevo depósito sitúa al Puerto de Santander en la Primera División en cuanto a este tipo de combustible” argumenta Juan Luis Sánchez. El presidente del Clúster MarCA considera que la instalación será un reclamo para incrementar el tráfico marítimo de la región y, por lo tanto, “atraerá más clientes potenciales con los que explorar nuevas posibilidades de negocio”. Del mismo modo, surgirán más oportunidades para la industria auxiliar y de mantenimiento. “Si el Puerto crece, generará riqueza toda la región en general y para el sector marítimo en particular” concluye Sánchez.

La compañía Repsol será la responsable de acometer la construcción de este tanque, cuya misión inicial será abastecer a los nuevos barcos de Brittany Ferries, socio de MarCA. En una apuesta decidida por el uso de gas natural licuado como combustible marino, la petrolera construirá otro depósito idéntico en el Puerto de Bilbao. Merced a estas dos infraestructuras, se espera que a partir de 2022 Brittany Ferries cubra la ruta entre Reino Unido y el norte de España con barcos propulsados por GNL .

Según ha detallado Repsol, España dispone actualmente de 6 plantas operativas de GNL, distribuidas por su costa. El transporte de este combustible se efectúa a una temperatura de -160°C para disminuir su volumen unas 600 veces con respecto a su estado gaseoso. Esta circunstancia posibilita su transporte por mar y su almacenamiento en las plantas de regasificación.

El GNL es una alternativa cada vez más valorada por los armadores para su uso en el transporte marítimo dado que reduce las emisiones de los buques y cumple con la normativa IMO 2020 que limitará el contenido de azufre en los combustibles para el transporte marítimo del 3,5% al 0,5%. Esta legislación de la Organización Marítima Internacional (IMO en sus siglas en inglés) entrará en vigor el 1 de enero del año que viene.

Por estas razones se espera un incremento notable de los buques propulsados por GNL a medio plazo. Según los datos de Gasnam (Asociación Ibérica del Gas Natural para la Movilidad), en el plazo de dos años, la flota de barcos que emplea este combustible crecerá un 87 %. Es decir pasará de los 136 barcos que había en 2018 y a los 254 que se esperan a finales de 2020.

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